En México, centro de origen del maíz, esas empresas no se conforman con porcentajes aún mayores que la media global.
Monsanto y DuPont-Pioneer ya venden 95 por ciento de las semillas de maíz híbrido.
Juntas controlan 100 por ciento de las semillas transgénicas comercializadas (ETC, 2015).
Por eso las empresas quieren avanzar sobre ese sector, sea contaminándolos con transgénicos o haciendo que pierdan sus semillas haciéndolos adictos a híbridos y agrotóxicos.
El 30 de septiembre se retomó en Brasil una iniciativa para legalizar la tecnología Terminator, semillas que se vuelven estériles en segunda generación.
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2015/10/03/opinion/021a1eco
