Félix Campos posa frente al altar en honor a su esposa y su hija asesinadas.
Sobre una mesa de escritorio se había esmerado en moldear una macabra casa de muñecas, su propio escenario del crimen.
EL PAÍS MÉXICOEn la mente de Marcos Gregorio, de 17 años, se repetían cuatro pasos clave: «Disparos.
El 3 de mayo Maribel Socorro Cruz y Norma Campos llegaron a casa a la hora de comer.
ampliar foto La maqueta hecha con plastilina de la casa de las víctimas.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/05/11/mexico/1463002183_152785.html
