OAXACA, OAX. — Eustaquia Sandoval Galindo, agenta municipal de Guerrero Grande, alertó sobre una nueva escalada de violencia en esta comunidad mixteca defensora del territorio. Civiles armados sitiaron los accesos y realizaron disparos desde azoteas, sembrando el terror entre 250 habitantes.

La denuncia, respaldada por el Centro de Derechos Humanos y Asesoría a Pueblos Indígenas (CEDHAPI), advierte que no es un evento aislado. La comunidad, junto con Mier y Terán y Ndoyonoyuji, ha sido blanco de ataques desde 2021 por su férrea defensa contra la tala clandestina en el pulmón de la Mixteca.

«No nos sentimos seguros. Estas personas siembran terror para que abandonemos nuestro territorio, pero no tenemos a dónde ir. Exigimos vivir libres de violencia».

— Eustaquia Sandoval, Agenta Municipal.

Antecedentes: Un desplazamiento que no se olvida

En 2021, esta zona vivió una de sus crisis más graves cuando casas fueron incendiadas como represalia por la defensa del bosque. Tras un año de desplazamiento forzado, los habitantes regresaron, pero hoy la historia amenaza con repetirse.

Atatlahuca significa ”Tierra colorada entre dos ríos” y es hoy un territorio de disputa donde los indígenas Ñuu Savi resisten ante grupos armados que buscan el control de los recursos maderables del Cerro del Ratón.

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Defensores del territorio en Guerrero Grande
La comunidad indígena Ñuu Savi mantiene la guardia ante la amenaza de talamontes.