Pero con el TPP, México está pagando un precio muy elevado por muy poca cosa a cambio.
Muchos sostienen que la crisis financiera que ocurrió en menos de un año después de iniciado el acuerdo, se debió al propio TLCAN.
El presidente Obama argumentó a favor del TPP, sosteniendo que importa quién escribe las reglas, y que no debe ser China.
Y esto mismo debe ser el punto de partida para los negociadores mexicanos.
El TPP pretende comprometer a los negocios, trabajadores y agricultores mexicanos a una apertura económica desigual que posiblemente debilite a las principales industrias mexicanas.
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2015/10/03/opinion/018a1mun
