Miles y miles de oaxaqueños que desde hace muchos años dejaron el terruño en busca del llamado “sueño americano”, gracias a lo cual viven sin graves problemas económicos otros tantos miles de familias, que mes con mes reciben sus remesas, están en un período de angustia, al conocerse la política fascista, racista e intolerante de quien en mala hora fue elegido presidente de los Estados Unidos de América.
Ante esta situación, el gobernador Alejandro Murat ha instruido a las áreas correspondientes: la Secretaría de Desarrollo Social y Humano (SEDESOH) y al Instituto Oaxaqueño de Atención al Migrante (IOAM), poner en marcha un programa de apoyo a los paisanos repatriados.
El ejecutivo estatal ha reiterado a nuestros paisanos que radican en el vecino país, que no están solos y que su gobierno, en virtud de la instrucción que al respecto ha girado el presidente Enrique Peña Nieto, habrá de tener la mano extendida para atender de manera solidaria esta emergencia humanitaria.
La Universidad Autónoma “Benito Juárez” de Oaxaca (UABJO), atraviesa por serios problemas financieros que le impiden hacer frente a sus múltiples necesidades.
Sin embargo, la institución está acorralada y saqueada por tantos sindicatos que viven de parásitos del magro presupuesto universitario, aun así hay personajes siniestros que luchan por desestabilizar a la Universidad Autónoma “Benito Juárez” de Oaxaca (UABJO), espantando con el petate del muerto y la creación de otro membrete: el Sindicato Universitario de Académicos (SUA), al cual le ha sido negada la toma de nota en la Junta Local de Conciliación y Arbitraje (JLCyA).
En este entorno de presiones y chantaje, que mantienen a la institución en permanente agitación, otro gremio, el Sindicato de Trabajadores y Empleados de la Universidad (STEUABJO), realizó hace días una serie de movilizaciones para exigir la satisfacción de sus demandas laborales, aunque en el fondo de todo no era más que presionar a la rectoría para que el titular, Eduardo Bautista, le extendiera el cheque a fin de poder realizar su festejo decembrino, con regalos, comida, música y vinos, todo pagado por la institución, pero además, contratado por los dirigentes, lo que en términos llanos les dejaría una jugosa comisión.
Para quien conoce las entrañas de estos grupos, sabe de antemano que lo que acuerde la parte institucional al día siguiente será desconocida por los cinco segmentos más que forma dicho sindicato.
Pero hay que hacer algo y pronto, antes de que dichos gremios y sus grupos adláteres sean los únicos que sigan perviviendo de las miserias que le asignan a nuestra Alma Mater oaxaqueña.
