La incesante acumulación de 47 derrames crónicos de hidrocarburos registrados entre 2022 y 2025 en Salina Cruz, de los cuales 20 ocurrieron tan sólo en el último año, asfixia de forma irreversible la economía pesquera y el ecosistema de Bahía La Ventosa.
Pemex suma 47 derrames en Salina Cruz: alcaldía exhibe colapso de ductos y ecocidio en Bahía La Ventosa
Datos técnicos locales evidencian la devastación ambiental por parte de la empresa del Estado, que intenta diluir la crisis en «mesas de trabajo» y relaciones públicas.
El Factor Datos vs. Negación
El conflicto se ha tensado luego de confrontar la postura oficial de Pemex, que a finales de junio emitió comunicados negando la existencia de contaminación. Las autoridades locales y el comité de pescadores echaron por tierra esa narrativa al presentar evidencias incontrovertibles: fotografías, recorridos técnicos de la Dirección de Ecología y mediciones que documentaron afectaciones ecológicas severas en casi tres kilómetros del estero y zonas de pesca.
Rigor de la Demanda
En las reuniones participaron gerentes clave como Roberto Osuna Ramírez (Ductos) y Joel Gaytán Villarreal (Transporte Logística). El edil exigió la sustitución total de los emisores obsoletos que conectan la Refinería “Antonio Dovalí Jaime” con la Terminal Marítima. Se demanda no sólo el parche de tuberías, sino una remediación ambiental integral ejecutada por empresas especializadas, y la compensación social a las cooperativas pesqueras y ostioneras devastadas.
La defensa del territorio pesquero
¿De qué manera nos afecta como ciudadanía la impunidad ambiental de las paraestatales? Si eres pescador, prestador de servicios o habitante de la zona afectada, te invitamos a enviarnos de manera segura tus fotos y testimonios para que este ecocidio no quede oculto bajo la maquinaria de comunicación oficial.
¿Cómo leer los datos de un derrame frente al discurso corporativo?
Las grandes empresas públicas o privadas suelen utilizar comunicados técnicos o eufemismos como «reparación de fuga menor» o «pérdida de contención» para ocultar crisis ecológicas de gran escala.
Para auditar un impacto ambiental real, la ciudadanía debe contrastar la versión de la empresa con tres elementos clave: los recorridos técnicos de ecología local, las mediciones en kilómetros de zonas afectadas y los reportes de pérdidas económicas de cooperativas. La verdad documentada en el territorio siempre desmiente al boletín corporativo.
¿Habrá recursos para una remediación profesional?
¿Aceptará Pemex finalmente la contratación de empresas privadas especializadas y destinará el presupuesto necesario para la remediación de los 3 kilómetros del estero afectado, o seguirán aplicando métodos superficiales de limpieza?
