Putin heredó de Stalin, que la heredó a su vez de los zares, la política rusa de potencia.
Sobre todo, ante la crisis en Rusia, con la guerra en el exterior quiere amordazar toda oposición.
No saben utilizar las contradicciones entre sus opresores: con toda naturalidad abandonan todo pensamiento crítico y se disciplinan con los mafiosos que imaginan progresistas .
Quiere bases en el Mediterráneo Oriental, concretamente en Siria.
Esa gente, por tanto, se ilusiona con el grupo de los BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica), a los que imaginan homogéneos y antimperialistas o ven como aliados a los nacionalistas de Moscú o de Pekín.
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2015/10/11/opinion/014a2pol
