Los libros lo tienen todo, es lo único que hace ver la vida con una óptica cultural, esa que permite disfrutar de la vida real y de la imaginaria.
Se requiere imaginación, no sólo capacidad de observación , me dice Rosa Olivares, propietaria de Exit La Librería, ubicada en Río Pánuco 138, a pocos metros de Río Tíber, en la colonia Cuauhtémoc.
Claro que hay que tener imaginación para leer y para recrear lo leído.
Unos 3 mil 500 títulos rebosantes de vitalidad confirmaron mi error.
Buscando una obra multidisciplinaria que aborde el tema de la muerte desde una perspectiva laica, pero abierta a la espiritualidad, mexicana y madura, no anglosajona, europea o vaticana, quizá el inconsciente me llevó hasta una pequeña librería cuyo nombre me hizo abrigar equivocadas esperanzas: Exit, sinónimo de la institución suiza que proporciona suicidio asistido, no eutanasia.
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2015/10/12/opinion/039o1soc
