Uno ocurre en la universidad intercultural de la región tojolabal en Chiapas.
Sin embargo, las autoridades universitarias solapan la discriminación contra los indígenas y violan sus propios acuerdos.
Más allá de las condiciones concretas de la desaparición de los 43 estudiantes de Ayotzinapa, el hecho ilustra cruelmente el contexto que nuestros jóvenes enfrentan para acceder a la educación.
¿Educación gratuita, laica?
Ya no se enseña filosofía, tan peligrosa, pero la privatización del conocimiento todavía remite al knowledge is power de Francis Bacon.
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2016/03/07/opinion/a08a1cul
