Y ahora, el retorno del PRI de la adaptación que daría la razón a los tecnócratas que se incorporaron al darwinismo social.
De vez en cuando hay retórica opositora en voces que fueron eficaces ejecutores del poder en el sistema ido: Manuel Bartlett, por ejemplo.
Nuestras exportaciones de bienes industriales y la maquila generaban más ingresos al fisco que los veneros de petróleo que nos escrituró el diablo.
Hay que aceptar su presencia y reconocer los fallos visibles, sin ceder un ápice del dominio soberano de nuestro propio sistema de justicia.
Y maquilamos, casi sin añadir insumos a la mano de obra barata, al punto de haber llegado a ser menor que la de China.
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2015/10/11/opinion/012o1pol
