Integrantes de la Coalición Movilidad Segura Oaxaca llamaron al Gobierno de Oaxaca a replantear el proyecto del paso a desnivel de Viguera bajo un enfoque de derechos humanos y de sistema seguro que garantice la vida de las personas.

La coalición de activistas, que defienden los derechos de las personas peatonas y brindan acompañamiento a víctimas de siniestros viales, indicaron con firmeza que no toda obra de infraestructura mejora la movilidad ni garantiza seguridad.

“Hoy, más que nunca, Oaxaca necesita decisiones públicas que coloquen en el centro la vida de las personas. La movilidad no puede medirse únicamente en función de los tiempos de traslado. Reducir minutos en el trayecto no puede ser el objetivo principal cuando lo que está en juego es la vida”, destacaron en un pronunciamiento conjunto.

Enfatizaron que la movilidad debe garantizar traslados seguros, accesibles y dignos para todas las personas, especialmente para quienes caminan, usan la bicicleta o dependen del transporte público de la capital.

Un paso a desnivel enfocado exclusivamente en el flujo vehicular —argumentaron los activistas— no garantiza seguridad vial y, por el contrario, puede incrementar drásticamente los riesgos si no se integra adecuadamente al entorno urbano peatonal.

Sostuvieron que la experiencia y la evidencia internacional han demostrado de forma consistente que ampliar la capacidad vial induce más tráfico. Apostar por más carriles sin un enfoque integral de movilidad sustentable no resuelve la congestión vehicular, únicamente la traslada a otro cuello de botella y la agrava con el tiempo.

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Aunado a lo anterior, los integrantes de la coalición resaltaron que en Oaxaca ya no caben más autos, de ahí que el verdadero reto esté en transformar la forma en la que nos trasladamos y no en la constante ampliación de las vialidades.

Señalan que un elemento prioritario para la zona metropolitana es contar con un transporte público eficiente y digno, fortalecer la intermodalidad y garantizar infraestructura ciclista segura, considerando en primer lugar a quienes se encuentran en mayor situación de vulnerabilidad: niñas y niños, personas mayores, personas con discapacidad, personas cuidadoras y quienes se desplazan a pie.

“Las ciudades que hoy son referentes en movilidad han entendido que el objetivo no es mover vehículos, sino personas. Asimismo, es imprescindible recordar que el derecho a la movilidad implica acceso seguro, equitativo e incluyente”, concluyeron.