Chofer de la empresa «Guelatao» agrede e intimida a adulta mayor por exigir descuento de INAPAM
Por Redacción Pagina3 / @Pagina3mx
OAXACA, OAX. — La impunidad y el abuso en el transporte público de la capital oaxaqueña sumaron un nuevo episodio de violencia este miércoles. Un chofer de la empresa Transportes Urbanos y Sub-Urbanos Guelatao S.A. de C.V., a cargo de la unidad B-115, agredió verbalmente e intimidó a una usuaria adulta mayor, tras exigir el respeto a la tarifa preferencial estipulada por la ley.
El incidente ocurrió en las inmediaciones de la calzada Héroes de Chapultepec (parada conocida como «La Bocho»), donde la usuaria abordó la unidad con destino a Santa Rosa. Al presentar su credencial de INAPAM para cubrir la mitad del pasaje, el conductor reaccionó con hostilidad, profiriendo insultos y expresiones denigrantes.
«Vale madre, pinche…», fueron algunas de las palabras dirigidas a la pasajera, quien además denunció una actitud intimidante por parte del sujeto, quien mantuvo una mirada fija y retadora a través del espejo retrovisor durante gran parte del trayecto.
Evidencia Directa y Datos de la Unidad
Gracias a la documentación obtenida en el lugar por la víctima, se ha identificado plenamente el vehículo involucrado para que la Secretaría de Movilidad (SEMOVI) proceda con las sanciones correspondientes:
- Empresa: Transportes Urbanos y Sub-Urbanos Guelatao S.A. de C.V.
- Número Económico: B-115
- Ruta: 43 (Destino San Felipe)
- Placas / Registro: 030/V-036 A-CTRO-003
En Pagina3.mx subrayamos que esta agresión no es un caso aislado, sino el reflejo de la falta de capacitación y supervisión de la Secretaría de Movilidad (SEMOVI) sobre las concesiones otorgadas. La violencia verbal y psicológica ejercida contra una mujer adulta mayor constituye una violación a los derechos humanos y a la Ley de Transporte del Estado de Oaxaca.
Exigencia: Demandamos a la SEMOVI Oaxaca y a la administración de la empresa «Guelatao» una sanción inmediata y ejemplar contra el conductor de la unidad B-115. El silencio institucional ante estos atropellos solo fomenta que más ciudadanos sigan siendo víctimas de un sistema de transporte deficiente y agresivo.
