También está el caso de los ya famosos correos electrónicos con información gubernamental clasificada que Clinton envió por medio de su cuenta personal cuando era secretaria de Estado.
Es cierto que Clinton acumula ahora más delegados y cuenta con apoyos explícitos con los que puede ganar la nominación del partido.
En el reciente debate organizado por la cadena hispana Univisión, Clinton fue nuevamente cuestionada por los hechos y si abandonaría la candidatura si se procediese judicialmente.
El caso de los Clinton es distinto, la herencia de Bill se trasmite en este caso a Hillary, la esposa; esforzada política por fuerza propia desde que su marido gobernaba el estado de Arkansas, luego senadora por el estado de Nueva York, precandidata que perdió la nominación frente a Obama en 2008 y secretaria de Estado en el primer gobierno del mismo.
Se encontró con Bernie Sanders, que no sólo ha expuesto filones de la personalidad y de la actividad política de Clinton, sino que le ha disputado las elecciones en varios estados, el más reciente y significativo es Michigan.
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2016/03/14/opinion/027a1eco
