En el momento actual, el ángulo más visible de la UNAM es el de la política.
Todo ello, lejos de ser motivo de orgullo vano, implica una profunda responsabilidad institucional.
Todo ello en una perspectiva que atienda el porvenir de la UNAM.
Las posiciones sobre el proceso de designación del nuevo rectorado distan de ser uniformes, y mientras unas voces reivindican su plena vigencia y validez, otras aluden a la pérdida de su legitimidad.
Los ángulos de influencia de la institución en el escenario nacional son variados y es frecuente observar que otras universidades siguen sus pautas en materia académica o política, legislativa y financiera.
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2015/10/10/opinion/031a1soc
