Tiene un estilo personal de ejercer su ministerio que rechaza el boato y parece repelente al servilismo.
Buena parte de las opiniones publicadas resaltaron que Francisco está transformando a la Iglesia católica, incluso le llamaron revolucionario que está cambiando caducas estructuras eclesiales.
Una de las anomalías que con el paso de los siglos se fue normalizando es que la Iglesia católica es al mismo tiempo un Estado.
Si se miran las multitudes que movilizó el papa Francisco en Cuba y Estados Unidos, la conclusión podría ser que el obispo de Roma tiene enormes audiencias que lo siguen con fervor.
En una institución tan anquilosada y cautiva del ceremonial, en el cual el Papa recibe trato de monarca medieval, es de subrayar el estilo personal con que ejerce Francisco el papado.
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2015/09/30/opinion/020a1pol
