Dentro de la Emiliano Zapata los niños lloraban, se quejaban de que les dolía cabeza y se enfermaban del estómago.
A los maestros de la Emiliano Zapata se les obligó a recibir al secretario bajo amenaza de despido.
Día tras día, la realidad magisterial contradice los propósitos y los dichos del secretario de Educación, Aurelio Nuño.
Ese día, protegido por un fuerte operativo policiaco-militar, se presentó sin avisar, acompañado del gobernador Gabino Cué, en la escuela primaria Emiliano Zapata, en Miahuatlán, Oaxaca.
A pesar de ello, las autoridades realizaron la ceremonia del toque de bandera y entonaron el Himno Nacional.
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2016/03/08/opinion/016a1pol
