Un juez federal dejó en libertad a cuatro de los siete soldados implicados en la matanza.
Las pesquisas de la Procuraduría General rebajaron los asesinatos a ocho (el resto se entendió como bajas por enfrentamiento) e imputó a siete militares.
Para otros tres militares, considerados los autores materiales de las muertes, el juez decretó el ingreso en prisión.
Tras el crimen, los soldados manipularon la escena para hacer creer que todos habían muerto durante un cruce de tiros.
El juez ha dejado ahora a cuatro de ellos libres por falta de pruebas.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2015/10/06/actualidad/1444088608_089201.html
