En todo caso, si la lumbre le ha estado llegando a los aparejos políticos ¿podrá Peña Nieto mantener este muy relativo principio de apertura?
Decíamos que el caso de Ayontzinapa es límite por su horror y por la difusión también internacional que ha merecido.
En efecto, ninguno de los dos podía darse el lujo de perder un valiosísimo cargamento por la circunstancia de una protesta estudiantil.
Debe reconocerse, en todo caso, que hay próximas otras decisiones de alcance nacional en que se podrá ver más claramente el rumbo decidido.
Reconocimiento, hay que decirlo, que para empezar, no ha caído mal ni ha sido rechazado por la más general opinión pública.
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/ultimas/2015/09/14/los-43-de-iguala-herida-abierta-victor-flores-olea-5417.html
