Vivan Tiburón y Cozumel; Socorro y San Benedicto; Roqueta y Lobos; Mujeres y Navidad; Holbox y Juana Ramírez; Cedros y Sacrificios.
Vivan los que fueron expulsados del país por la economía y que sostienen al país con sus envíos de dinero.
Vivan las periodistas y los periodistas que desenmascaran al poder podrido.
Vivan los migrantes de países hermanos que en el nuestro son abusados, secuestrados y masacrados.
Vivan los que siguen saliendo a las calles a pesar del sol, la lluvia y los granaderos.
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2015/09/15/opinion/035o1soc
