Vladimir Putin, presidente de Rusia, suele dar motivos para ser noticia mundial.
No sólo por la forma casi dictatorial en que ejerce su oficio o persigue a sus oponentes y críticos.
Además, el líder ruso lo defendió de las acusaciones de corrupción que lo obligan a dejar su cargo en febrero próximo.
Y si hay alguien que se merezca el premio Nobel es Blatter .
Hombres como él, o jefes de otras organizaciones deportivas internacionales o de los Juegos Olímpicos, deberían recibir reconocimientos especiales.
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2015/10/02/opinion/a08o1cul
