El pasado lunes 24 de junio, cuando los cuerpos flotaban a orillas del cauce, llegué a la escena para tomar una serie de imágenes que envié a mi casa editora, La Jornada, junto con un texto como avance de nota.
La versión de Hora Cero, que atribuye la fotografía a mi colaboradora Rossy Morales, obedece a que ella estaba presente en el lugar desde antes de que yo llegara, a fin de hacer una cobertura previa para el portal digital www.lafronteradice.com, del que soy directora editorial, y al retirarme, después de captar las imágenes, ella permaneció en el sitio dando seguimiento a la información.
Advierto en el director editorial de Hora Cero, Héctor Hugo Jiménez, un sistemático ataque a mi persona desde hace varios años. Como reportera del periódico Contacto (que dirige José Canales) cubrí una denuncia contra su hermana Ana Jiménez, directora del Centro Universitario del Noreste, quien fue acusada de hostigamiento por un grupo de maestros.
En esa ocasión, Héctor Hugo acudió a la dirección editorial de Contacto para pedir que no se publicara la nota contra su hermana, como me lo refirió el propio José Canales.
Desde entonces, Hora Cero ha dedicado varias columnas de las llamadas Caja de Pandora, sin firma, a denostar desde mi apellido, del que hace una mala traducción, hasta mi trabajo en los diferentes medios de comunicación en los que colaboro:
https://horacerotam.com/columnas/ del-mundial-y-cosas-peores/
https://www.horaceronl.com/columnas/la-verdad-sobre-las-mentiras/
https://horacerotam.com/columnas/la-silla-embrujada/
https://horacerotam.com/columnas/ frankenstein-central-tv/
Ahora, con la cobertura del fenómeno migratorio, dado que Hora Cero no tiene corresponsal en Matamoros, no publicó nota ni fotos propias de la tragedia de Óscar Martínez y Valeria.
La Jornada.
Vea la nota completa en el siguiente link: La Jornada
