La Secretaría de Movilidad anunció una estrategia gradual para ordenar el transporte público y reducir congestionamientos en el Centro Histórico, donde confluyen diariamente más de tres mil unidades de municipios conurbados.
Semovi implementará en tres etapas el reordenamiento vial del Centro Histórico de Oaxaca; ahí no circularán foráneos
La Secretaría de Movilidad anunció una estrategia gradual para ordenar el transporte público y reducir congestionamientos en el Centro Histórico, donde confluyen diariamente más de tres mil unidades de municipios conurbados.
La Secretaría de Movilidad (Semovi) anunció que el reordenamiento del Centro Histórico de Oaxaca se aplicará de manera paulatina y por etapas, con el propósito de mejorar la circulación vial en una zona donde confluyen diariamente más de tres mil unidades de transporte público provenientes de municipios conurbados.
La dependencia identificó que la problemática obedece a múltiples factores: invasión de carriles por vehículos particulares y motociclistas, incumplimiento de señalamientos por parte de peatones y conductores, así como ascensos y descensos de pasajeros en cualquier punto de la vía pública.
Estas condiciones, combinadas con el volumen de transporte foráneo que opera sin rutas fijas en el Centro, generan congestionamientos y afectaciones cotidianas al tránsito.
La Semovi aclaró que el reordenamiento no implica restricciones para ingresar al Centro Histórico. La medida apunta a ordenar la circulación y la operación del transporte público, sin interrumpir la conectividad hacia hospitales, clínicas, mercados y otros destinos estratégicos de la ciudad.
Primera etapa: control de acceso en calles del Centro
La primera etapa inició el 30 de mayo con operativos para delimitar el acceso de taxis foráneos y transporte turístico en calles como Bustamante, Mier y Terán, Valerio Trujano y Galeana, mediante la implementación de circuitos de circulación que permiten el ingreso únicamente para viajes especiales.
Segunda etapa: reubicación de sitios foráneos
La segunda etapa contempla la reubicación de sitios foráneos en tres terminales: la Central Camionera, la terminal de Riveras del Río Atoyac y la terminal Corpus Christi, ubicada sobre Avenida Universidad.
Tercera etapa: urbans, senderos seguros y coordinación municipal
La tercera etapa prevé la reubicación de terminales de urbans federales, la implementación de senderos seguros y acciones coordinadas con el Municipio de Oaxaca de Juárez para reforzar la vialidad, ordenar el comercio informal y regular las bases de sitios de taxis.
Con estas acciones, la Semovi busca recuperar el orden en la vía pública, agilizar los desplazamientos y mejorar las condiciones de movilidad para quienes transitan diariamente por el Centro Histórico.
Análisis
El reordenamiento vial del Centro Histórico apunta a uno de los problemas más persistentes de Oaxaca de Juárez: la saturación de calles por transporte público, taxis foráneos, vehículos particulares, motocicletas, comercio informal y paradas improvisadas.
La decisión de aplicar el plan por etapas puede reducir resistencias y permitir ajustes operativos, pero también exigirá consistencia institucional. Si los operativos se relajan después de los primeros días, el sistema puede volver rápidamente al desorden habitual.
La reubicación de sitios foráneos será el punto más sensible. Para miles de usuarios, el transporte conurbado es una conexión diaria con trabajo, salud, comercio y trámites. Si las nuevas terminales no garantizan accesibilidad, seguridad y conexiones eficientes, el reordenamiento puede trasladar el problema en lugar de resolverlo.
La coordinación con el municipio será decisiva, especialmente en comercio informal, bases de taxis y vigilancia de ascensos y descensos. La movilidad del Centro no se resolverá solo con retirar unidades: requiere rediseñar flujos, ordenar espacios y sostener reglas claras.
El abogado del diablo
Desde la perspectiva de la autoridad, limitar la circulación de transporte foráneo en el Centro Histórico puede ser una medida necesaria para liberar vialidades colapsadas y mejorar la seguridad peatonal.
Sin embargo, desde la perspectiva de usuarios y transportistas, el reordenamiento puede traducirse en traslados más largos, mayores costos, pérdida de tiempo y afectaciones económicas si las nuevas terminales quedan lejos de los destinos cotidianos.
También existe el riesgo de que la medida sea percibida como un control contra el transporte foráneo sin resolver otros factores del congestionamiento: vehículos particulares mal estacionados, motocicletas invadiendo carriles, comercio informal y falta de cultura vial.
La pregunta central será si Semovi logra ordenar sin excluir; es decir, si puede mejorar la circulación del Centro sin romper la conectividad de miles de personas que dependen del transporte público conurbado.
