También desde luego es un gusto compartir con todos ustedes aquí presentes que son los periodistas y los escritores del futuro.
Para pasar al tema que nos ocupa quisiera recordar que José Emilio Pacheco fue uno de los puntales del suplemento México en la cultura, que aparecía los domingos.
Recibía los textos y no sólo los corregía, los rehacía por completo como rehizo los últimos libros de Fernando Benítez.
Ahora, a raíz de su desaparición, lo único que esperamos todos es que los inventarios sean recogidos en un libro.
José Emilio pasaba de Corín Tellado y Marilyn Monroe a Rulfo o al ex presidente chileno Salvador Allende, y en todos no sólo nos legaba su enorme cultura sino su infinita sensibilidad.
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2015/09/15/opinion/a06a1cul
