En general, la democracia está hoy controlada por el dinero y por los grandes intereses, y hasta penetrada por los intereses “mafiosos”.
Naturalmente la suma de esos intereses se traduce de un modo u otro en ambición y acumulación de riqueza.
Tal era su propósito y objetivo: el político no lo era de verdad si no aspiraba a las más elevadas notas de la condición humana.
En todas partes, salvo excepciones, la categoría de la política se ha degradado enormemente.
Pero mucho más cuando esa participación se ha organizado y busca objetivos claros, cuando se ha organizado, por decirlo así, en “democracia participativa”.
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/ultimas/2016/03/15/la-politica-maltrecha-victor-flores-olea-9669.html
