Casa dañada por el terremoto.

Diana MANZO / Corresponsal

JUCHITÁN, Oax., (#pagina3.mx).- A más de tres meses del terremoto del 7 de septiembre, unas 500 casas ubicadas en el primer  cuadro de la ciudad y otras de difícil acceso ubicadas en  callejones continúan sin demolerse informaron las autoridades de Juchitán, el pasado 15 de diciembre la Comisión Nacional del Agua (Conagua) retiró sus 150 equipos de demolición como son retroexcavadora y alzadoras.

La fundación Carlos Slim del grupo Carso son los que continúan con las labores de demolición, sin embargo la autoridad municipal ha pedido a las familias donde el acceso es difícil que lo hagan de  forma manual para ya comenzar con la etapa de reconstrucción.

En el primer cuadro de la ciudad, el transito se ha tornado caótico porque las viviendas están siendo demolidas y para la colección de los escombros se ha cerrado la circulación vial, lo mismo ocurre donde han comenzado con la reconstrucción debido a que se acumulado arena y grava sobre la vía publica.

El Regidor de Obras Públicas del Ayuntamiento de Juchitán, Germán Peralta Luis, dio a conocer que se avanzó con los trabajos programados, quedando únicamente algunas demoliciones de casas que se encuentran en callejones de difícil acceso, donde se procederá manualmente.

“El Gobierno del Estado de Oaxaca, con la llegada de una brigada que estará retirando los escombros que aún permanecen en las calles”, señaló.

Bertha Elva Orozco Ruiz de 45 años originaria de Juchitán, por ejemplo derrumbó su casa con marro y picos debido a que era imposible la entrada de una maquinaria, sus hijos y sus familiares hicieron esa labor, sin embargo los escombros de su casa aún no han sido retirados.

Para ella la reconstrucción de su vivienda no será rápido debido a que el alto costo de los materiales y la mano de obra impide que se realice, por lo que está pensando en contratar a una inmobiliaria para que pronto tenga un techo, mientras duerme debajo de  lonas y laminas.

“La reconstrucción por cuenta propia será difícil porque los albañiles aumentaron los precios y a decir de los materiales también, además está escaso, lo que decidí es aceptar las ofertas de las constructoras y les entregaré mi apoyo de 120 mil pesos, no queda de otra, solo así podre tener mi casa que ya no será igual, pero al menos podré vivir como Dios manda”, expresó.