Mayor gasto social: más pobres en México

Víctor Leonel Juan Martínez

Cuatro estampas reflejan el panorama de la política social y el aumento de la pobreza en México, que se ha visto develada con el informe del Consejo Nacional de Evaluación –Coneval— (www.coneval.gob.mx/Medicion/MP/Paginas/Pobreza_2014.aspx):

  1. En el 2009 efectuamos con Alianza Cívica el proyecto Monitoreo de programas sociales y recursos públicos: Investigación de prácticas de compra y coacción del voto y uso indebido de recursos públicos“. Al realizar entrevistas en una comunidad de la Cañada oaxaqueña, el paisaje se apreciaba de pobreza extrema.

Al preguntar sobre cómo impactan las elecciones en su vida cotidiana un campesino nos pide acompañarlo a su vivienda. Ahí sobresalía un cuarto, el único construido con ladrillo y cemento: “de no ser por las campañas políticas nunca hubiese podido construir este cuarto –señaló con un dejo de enojo y orgullo—. Cada que hay elecciones lograba que los candidatos me dieran un par de varillas, algunos bultos de cemento, podía comprar algunos ladrillos. 15 años me ha llevado tener este cuarto que protege mejor a mi familia. Ya el color del partido no importa, es la única vez que nos visitan (en campañas) , después ni vuelven ni se acuerdan, mejor que den algo ahora”.

El 40 por ciento de un sondeo realizado en 23 distritos electorales de los estados de Coahuila, Nuevo León, México, Jalisco, Oaxaca, Puebla, Sonora, Veracruz, Yucatán y Distrito Federal, manifestaron haber sido objeto de prácticas de compra y coacción del voto a través de los programas sociales. Esto es, la política social es el brazo electoral de gobiernos y partidos políticos; se dirige a conseguir votos, no busca disminuir la pobreza. Y esta práctica se ha acrecentado en los últimos años.

  1. El panista Francisco Rojas recibe fajos de billetes por un monto de un millón 400 mil pesos. En el video dado a conocer la semana pasada por el diario Reforma, el excandidato a la presidencia de Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, se despide de su benefactor con un “todas las obras te las voy a pasar”. Es apenas un capítulo de una serie que cobrara sus mayores éxitos con René Bejarado exhibido recibiendo recursos del constructor argentino Carlos Ahumada; que sigue con los videos y audios de panistas, priistas y de todos colores recibiendo/exigiendo sus “moches”.

El ex gobernador de Tabasco, Andrés Granier (PRI), está preso acusado de malversar nueve mil 500 millones de pesos. El ex gobernador de Chiapas (2006-2012), Juan Sabines (PRD), fue acusado de un fraude de más de mil 800 millones de pesos al contratar a empresas constructoras para realizar obra pública que no concluyeron. Bulmaro Rito Salinas, ex coordinador del Coplade en Oaxaca, está preso acusado de peculado por 535 millones de pesos; pero, se señala que en el sexenio de Ulises Ruiz, el desvío de recursos es superior a los cinco mil millones de pesos.

Esos son los casos detectados; que representan una parte ínfima del dinero público que se desvía por la corrupción, en sus más distintas formas: desde los “moches” que los presidentes municipales otorgan a los diputados para gestionar recursos a sus ayuntamientos, pasando por el “diezmo” que piden a las empresas constructoras para otorgarles obras; el desvío de recursos públicos a sus cuentas privadas; la utilización de bienes públicos en actividades particulares; hasta el dinero ejercido de manera irregular y con total opacidad.

La corrupción le ha costado al país 341 mil millones de pesos al año, a precios actuales, revelan cálculos del Observatorio Económico México ¿cómo vamos?. De acuerdo a ese organismo el nivel de corrupción representó 15% de la inversión pública de 2014 (http://www.excelsior.com.mx/nacional/2015/02/26/1010460). Y de acuerdo a estimaciones del Banco Mundial, el 10 % significan dos puntos porcentuales del Producto Interno Bruto (PIB).

  1. 3. La foto de Manuel Velasco, gobernador de Chiapas inundó el país a unos meses de la elección federal. A la orden del tribunal electoral federal de retirarla, pronto fue cubierta por una campaña del impresentable Miguel El Piojo Herrera, quien destacaba los atractivos turísticos de Chiapas. El uso ilegal de los recursos para promocionar al político y luego a su gobierno, rompiendo las reglas electorales, tuvo sus frutos: en Chiapas el Partido Verde obtuvo el carro completo en las elecciones a diputados federales y locales y ganó la mayoría de los ayuntamientos chiapanecos. Dinero público invertido para ganar votos, aún de manera ilegal.

Las entidades federativas gastaron en 2013 más de cinco mil millones de pesos en publicidad oficial de acuerdo con Fundar y Artículo 19. Y el gobierno federal gastó durante los dos primeros años de administración, más de 10 mil 800 millones de pesos en publicidad oficial. El análisis que realizan estos organismos da cuenta de la opacidad con la cual se manejan los recursos, de que en muchos casos el presupuesto ejercido supera hasta en un 40 por ciento al aprobado.

  1. La Secretaría de Hacienda aplicó en 2015 un recorte de 900 millones de pesos a los recursos del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), en detrimento de la educación superior y la investigación científica.

En cambio, con la reforma electoral, la Ley General de Instituciones y Procesos Electorales, cambió la fórmula del financiamiento público para los partidos políticos, lo que significó un incremento sustancial, que alcanza el 51 por ciento, del dinero que reciben.

Un ejemplo es Oaxaca. En 2015 los partidos políticos recibirán 125 millones 540 mil pesos. El incremento representa el 367 por ciento de las prerrogativas que les correspondieron en 2014 (34 millones 708 mil pesos) y el 138 % de lo recibido en 2013 (90 millones 533 mil); año en que se eligieron diputados locales y presidentes municipales. En 2016, recibirán cerca de 200 millones de pesos.

El negocio en el uso de estos recursos se aprecia en el ejercicio de gobierno que luego hacen, con una visión patrimonialista del poder. Por eso no importa violentar las reglas electorales; hacer las trampas más descaradas; pues significa una inversión que recuperarán en un breve plazo. El ejemplo más claro es lo realizado por el Partido Verde en el proceso federal 2015.

  1. Miles de millones de pesos son dilapidados año con año, desviados en acciones de corrupción; empleados para la compra y coacción del voto; utilizados para la promoción personalizada de políticos; utilizados sólo para conservar el poder –y luego ejercerlo de forma patrimonialista—. Mientras hay un incremento en el gasto social y se amplia el número de programas sociales, la pobreza aumenta.

Con la actual visión y ética de hacer política, muy lejos se está de revertir esta situación. La pobreza es necesaria para la reproducción de la clase política y el actual sistema de partidos políticos.

 

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