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Encara catequista al Padre Carlos Franco al gritarle "¡Tú me violaste!" y el cura revira "Soy inocente de esta infamia"
Por Pedro Matías
20 de julio, 2016
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Pedro MATÍAS/Paulina RÍOS

OAXACA, Oax. (pagina3.mx).- El catequista Lenin Moisés López Jiménez, su madre y un sector de la feligresía católica encaró al vicario de Pastoral de la Catedral de Oaxaca, Carlos Franco Pérez Méndez, acusado de violación agravada, lo que provocó un enfrentamiento verbal con los seguidores del sacerdote.

“Yo afirmo que el padre Carlos Franco Pérez Méndez me violó”, sostuvo el catequista, mientras que el presbítero afirmó: “¡Soy inocente de la infamia cometida contra mi persona!”.

Entre gritos de “eres un violador. Yo te ayudé y con esto me pagaste. Pinche violador. Véame a la cara padre. Yo vi, yo subí al cuarto. Fui testigo. Dame la cara. No huyas, dame la cara”, el vicario de la Catedral abandonó la conferencia de prensa a la que convocó en el Centro de Pastoral Social para “dar a conocer la verdad”.

Luego que el juez Cuarto Penal, Juan Gómez Ríos, otorgó el auto de libertad al Vicario de la Catedral Metropolitana de Oaxaca, Pérez Méndez, por falta de elementos del presunto abuso sexual agravado por el que fue detenido el pasado 15 de julio, el joven catequista decidió salir públicamente para exigir justicia porque en el proceso hay muchos testimonios falsos, tanto del sacerdote como del arzobispo José Luis Chávez Botello.

Mientras que el sacerdote también decidió salir a dar la cara para denunciar que fue acusado injustamente y por lo cual “fui objeto de violaciones a mis derechos humanos, de un enjuiciamiento, sentencia y linchamiento a través de los medios de comunicación, ya que personajes dieron por ciertos hechos que nunca sucedieron afectando mi nombre, mi familia, la feligresía, mi ministerio, mi arzobispo y mi arquidiócesis”.

Tanto el cura como el catequista se quejaron de la Fiscalía General de Oaxaca y del Juez Cuarto de lo Penal.

El sacerdote dijo que la autoridad encargada de la procuración de justicia “en principio me negó el derecho a la intervención legal y después a aportar las pruebas para demostrar mi inocencia, comprendí la fragilidad del ser humano ante el abuso de poder”.

Mientras que el catequista manifestó que aunque aportó demasiadas pruebas, el aArzobispado se niega a dar pruebas como los videos de las cámaras de seguridad de la Catedral que no han querido proporcionar o videos que no quieren sacar a la luz porque ahí está todo, hay evidencias que en ese curato entraban y salían jóvenes a altas horas de la noche.

Según el expediente penal 274/2016, la denuncia fue presentada el 29 de marzo de 2016 por un joven que prestaba sus servicios en diversas parroquias, pero que hacía cuatro años, en el año 2012, llegó a la Catedral de Oaxaca.

Los presuntos hechos ocurrieron la madrugada del pasado 25 de marzo después de tomar mezcal cuando el cura comenzó a acariciarlo, lo jaloneó, se golpeó la cabeza y ya no supo que pasó.

Según fuentes oficiales, el Vicario de Pastoral de la Catedral de Oaxaca fue detenido por elementos de la Agencia Estatal de Investigaciones (AEI) y trasladado al Centro Penitenciario de Miahuatlán de Porfirio Díaz por su probable responsabilidad en la comisión del delito de violación equiparada agravada.

Antes de que venciera el término constitucional, el juez otorgó la libertad del presbítero Carlos Franco Pérez Méndez, quien desde el pasado 10 de abril fue separado de su cargo eclesiástico “como medida preventiva” y con el fin de facilitar las investigaciones civiles y eclesiásticas, según el arzobispo José Luis Chávez Botello.

La coordinadora de Proceso Evangelizador de Catedral, Laura Antonio Zaragoza, encaró al sacerdote porque “la verdad estamos indignados, primero por el dictamen que dio la justicia. No cabe duda que por eso muchos proceden de otra manera (hacerse justicia por propia mano). Hoy nos damos cuenta que justicia no la hay, no cabe duda qué tenía que ver el catequista o qué debió haber padecido, quizás cosas peores para que hubiera justicia”.

Y narra que “a mí me consta porque yo lo encontré, que lo que él declaró yo lo afirmo, es la realidad. El padre Carlos lo violó, abuso de él, lo golpeó y lo violó”.

Al principio, dijo, pensó que había sido una simple borrachera pero al negarse a entregar los videos de las cámaras de la Catedral es por que algo esconden.

Se preguntó ¿por qué no quieren entregar los videos? Y ahora hay que soportar estas injusticias cuando muchos se quedan callados.

Sin embargo, Lenin tuvo el valor de hacer a un lado el estigma o que lo critiquen y todo para que la justicia hiciera esto con el poder de monseñor José Luis porque estoy segura que acá se soltó dinero para comprar al juez.

En plena Semana Santa tuvimos que ver el Viacrucis de Lenin a quien encontró en un cuarto del curato, en la parte de arriba, “todo ido, con el pantalón roto, había vómito y heces fecales. Mi ahijado no coordinaba bien y el padre Carlos declara otra cosa”.

Lenin sostiene que el padre Carlos dio varias versiones durante el proceso porque inicialmente “dijo que la cosa había pasado entre yo y mi amigo, que yo y él tuvimos sexo consensuado. Y luego dijo que después de que pasó eso nos corrió de la Catedral y nos dijo que no nos volviéramos a presentar y yo tengo pruebas de que tres días después me mandó mensajes y pedía que regresara a Catedral  y me reincorporara a mi servicio”.

Entonces, queremos desenmascarar aquí al padre de los falsos testimonios. Otra cosa por la que exige justicia es que aparte de que no es la primera vez, sino que hay otras veces que ha intentado abusar de otras personas y no lo hacen por miedo a presentarse ante un juzgado por el poder de la arquidiócesis. Don José Luis dijo que nos iba apoyar cuando no fue así. Y el padre Lorenzo Fannelli tampoco hizo nada y no pasó nada.

  • “He servido 17 años a la iglesia. Llevo cuatro años en Catedral y esa noche terminamos a la una de la mañana. Por eso decidí quedarme. No pensé que el padre se iba a quedar y comenzó a hacerle cariños a mi compañero, le tocó la entrepierna y la espalda. Mi compañero estaba mal por tomar mezcal y no me podía ir. Luego quería pasar a ver a su amigo. Y quería entrar en otra actitud, tuvimos una discusión fuera del cuarto y me golpeó con la parte de la esquina de la puerta y ahí es hasta donde recuerdo”, relata.
  • “Cuando desperté, desapareció mi camisa y otros hechos y yo afirmo que él me violó”, insistió.
  • “Y aun cuando la justicia haya fallado a su favor, lo vamos hacer (seguir otra instancia) porque muchos chicos están en peligro, entonces, lo que exijo es destituir al sacerdote para evitar que siga dañando a otros más”.

Finalmente Laura y Lenin responsabilizaron al arzobispo Chávez Botello y al padre Carlos Franco de lo que les llegue a pasar.

 

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