La retahíla de casos de abusos cometidos por los cascos azules es y ha sido uno de los mayores quebraderos de cabeza de Ban.
Es el penúltimo episodio de uno de los agujeros más negros en el mandato del secretario general de la ONU Ban Ki-moon: la negligencia de los soldados en misiones de paz.
Según apunta Aids Free World, que audita la gestión de la ONU y su personal, solo 17 de los 79 vicesecretarios generales de la organización en el mandato de Ban son mujeres.
La palma se la lleva actualmente República Centroafricana con decenas de casos de abusos sexuales a menores, muchos de ellos cometidos a cambio de dinero.
Desde entonces, la pelota diplomática está, una vez más, en el tejado de Washington y Moscú, con la ONU en segundo plano.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/10/06/actualidad/1475752244_094411.html
