En 2011 obtuvo el premio Valle-Inclán por la escritura y dirección de Tórtolas, crepúsculo y… telón.
Su último estreno fue Salvator Rosa, de 1988, presentada en el María Guerrero en marzo de 2015, a las órdenes de Guillermo Heras.
En 1990 ingresó en la Real Academia Española, ocupando el sillón J. Ganó dos veces el Premio Nacional de Teatro, en 1980 y 1992.
Precocísimo, escribió desde niño relatos y breves piezas dramáticas que recopilaría en Centón de teatro (1996).
En su Teatro completo, que publica en 1991 y amplía en 2007 en sus Obras completas, clasifica sus piezas en seis categorías: “Centón de teatro” (doce obras cortas), “Teatro Furioso”, “Teatro de Farsa y Calamidad”, “Teatro de crónica y estampa”, “Tres versiones libres” y “Varia teatral”.
Fuente original: Muere Francisco Nieva, el teatro como vida alucinada | Cultura | EL PAÍS
