La compañía gana dinero incitando a los usuarios a facilitar sus datos y utilizando esos datos de una manera muy distinta de lo que la gente podría esperar. Pero la solución no es aislarse
¿Es el momento de renunciar a las redes sociales? Mucha gente se lo está planteando después de las revelaciones relacionadas con el cuestionable uso por parte de Cambridge Analytica de los datos personales de más de 50 millones de usuarios de Facebook para apoyar la campaña de Trump, por no hablar de los problemas del robo de datos, los trolls, el acoso, la proliferación de noticias falsas, las teorías conspirativas y los bots rusos.
El verdadero problema social podría ser el modelo de negocio de Facebook. Al igual que otras plataformas de redes sociales, gana dinero incitando a los usuarios a facilitar sus datos (sin entender las posibles consecuencias) y utilizando esos datos de una manera muy distinta de lo que la gente podría esperar.
Como investigadores que estudian las redes sociales y el impacto de las nuevas tecnologías en la sociedad, tanto en el pasado como en el presente, compartimos estas preocupaciones. Sin embargo, no estamos preparados todavía para renunciar a la idea de las redes sociales. Una de las principales razones por las que no lo estamos es que, como todas las formas de los que en su momento fueron “nuevos” medios (todos incluidos, desde el telégrafo hasta Internet), las redes sociales se han convertido en un medio fundamental para interactuar con otras personas. Creemos que no es razonable decirles a los usuarios que la única posibilidad que tienen de evitar la explotación es aislarse. Y en cualquier caso, para muchas personas vulnerables, incluidos los miembros de comunidades pobres, marginadas o activistas, dejar Facebook simplemente no es posible.
A medida que las personas y la sociedad en su conjunto llegan a entender mejor el papel que desempeñan las redes sociales en la vida y en la política, se preguntan si es posible – o si merece la pena – confiar en Facebook.
Diseñar algo atractivo
Naturalmente, las plataformas de redes sociales no existirían sin sus usuarios. Facebook ha crecido desde sus orígenes, en los que solo era útil a los estudiantes universitarios aprovechando el efecto de red: si todos tus amigos socializan en el sitio web, resulta tentador unirse a ellos. Con el paso del tiempo, este efecto de red ha hecho que Facebook sea no solo más valioso, sino también más difícil de abandonar.
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