Para bien o para mal, el jefe de Gobierno, Miguel Ángel Mancera, decidió pintar su raya y respondió a los reclamos (¿provocaciones?)
Mancera apela a la unidad de las organizaciones de izquierda; no habla de condiciones, pero expone que eso sería lo mejor para la ciudad.
Por tanto, sería muy interesante entender cómo se podría lograr la unidad si el camino político de unos y otros es absolutamente diferente.
Pero el asunto es que el jefe de Gobierno ya se cansó de las diatribas constantes que no plantean soluciones a los problemas que vive la ciudad, pero que, según el mismo Miguel Ángel Mancera, hacen más difícil la gobernanza.
Entonces, uno podría preguntarse ¿cuál sería el punto de coincidencia si hablan lenguajes tan diferentes?
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2015/09/17/opinion/035o1cap
