Trabajadores de excelente calidad que llegan a ganar a veces hasta la cuarta parte que un estadunidense , afirma el periódico.
El argumento convencional es que un italiano o un alemán ya no están dispuestos a aceptar esta clase de trabajos.
No sobra decirlo: los migrantes no son kamikazes del sueño europeo o estadunidense; sólo ingresan por donde están convencidos de que existe alguna probabilidad de ingresar.
¿Y no es esta una de las razones principales que explica por qué las puertas de esos países siempre se hallan entreabiertas o medio abiertas a la migración?
El capitalismo contemporáneo, que hoy garantiza en teoría a sus ciudadanos la promesa de libertades individuales, encuentra caminos inescrutables para asegurar su reproducción no sólo económica, sino social y política.
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2015/09/26/opinion/016a1pol
