Existe un tratamiento más favorable para la inversión que se conoce como la deducción inmediata de la inversión.
La tasa de depreciación anual se establece por tipo de activo con base en la vida útil del mismo.
La razón es que la deducibilidad inmediata es una forma de financiamiento que otorga el fisco, y son precisamente las pequeñas y medianas empresas las que en realidad lo requieren.
En el otro extremo, ciertos tipos de construcción o mejoramientos de terreno tienen tasas bajas de depreciación, asociadas a una vida útil muy larga.
Una es autorizar la deducibilidad inmediata de inversiones.
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2015/09/28/opinion/031a1eco
