No importa cómo evolucione el panorama internacional o lo fuerte que llegue a ser China, China nunca buscará ninguna hegemonía, expansión o esfera de influencia”, prometió Xi.
Pero, sobre todo, China quiere mantener su imagen de país no intervencionista.
Tras el comienzo de los ataques aéreos rusos en Siria solo queda una gran potencia militar que no participe en el conflicto: China.
Ni quiere enemistarse, al tomar partido, con alguna de las numerosas naciones participantes en un conflicto cada vez más complejo.
China tampoco parece dispuesta a renunciar al derecho de veto en el Consejo de Seguridad de la ONU, como ha planteado Francia.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2015/10/03/actualidad/1443887772_770834.html
