Castro Leiva dijo de ella que fue “una ilusión ilustrada”.
Según Castro Leiva, el bolivarianismo es un historicismo de la peor especie que entraña una moral inhumana e impracticable y, por ello mismo, tremendamente corruptora de la vida republicana.
Contaba con ver a sus admiradas y consentidas FARC atando sus caballos a las puertas de la Casa de Nariño.
En su libro De la Patria Boba a la Teología Bolivariana, Castro Leiva mostró cómo la biografía ejemplar de Simón Bolívar ha sido la única filosofía política que los venezolanos hemos sido capaces de discurrir en toda nuestra vida independiente.
De allí su apoyo irrestricto, la petrochequera puesta a la orden del Secretariado de las FARC y las bravatas guerreristas a la muerte de Raúl Reyes.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2015/10/05/actualidad/1444075908_720630.html
