Pero ha sobrevivido, y ha sobrevivido bien, a juzgar por lo que pude ver y escuchar aquí durante un par de días; básicamente, dos recitales de guitarra sola.
Obra extensa y demandante, fue construida por Marcin Dylla con gran sentido de la unidad y, a la vez, con una amplia paleta colorística.
Más tarde, Dylla realizó la mejor ejecución de las famosas Variaciones sobre La folía, de Ponce, que he escuchado en vivo.
Sus Variaciones sobre La flauta mágica, de Fernando Sor, muy bien colocadas entre lo clásico del origen y lo romántico de la glosa.
El segundo recital, protagonizado por el polaco Marcin Dylla, notable virtuoso contemporáneo de la guitarra.
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2015/10/10/opinion/a03a1cul
