El saxofonista Ben Solomon mostró una complicidad total con el trompetista y planeó con elegancia y sentimiento por encima del entramado percusivo de White que convirtió toda su actuación en una lección de magistral de cómo tiene que sonar una batería.
JAZZ Wallace Roney Quintet.
En aquella época Lenny White, con Return to forever, llenaba polideportivos (incluso por aquí), ganaba Grammys y obtenía discos de oro por ventas (era una época en que se vendían centenares de miles de discos).
En sus manos la batería deja de ser un mero acompañamiento para pasar a ser un instrumento total.
Ahora Lenny White se sube al minúsculo escenario de Jamboree para acompañar a un orondo Wallace Roney y piensas en decadencia, en subsistencia y en cosas peores.
Fuente: http://elpais.com/ccaa/2015/10/10/catalunya/1444500629_698875.html
