Los turcos vuelven a tener el corazón en un puño a tres semanas de unas elecciones decisivas para el futuro del país.
El habitualmente moderado Demirtas fue contundente al atribuir los atentado a una “mafia del Estado”.
Como en cada ocasión que se dispara el sentimiento nacionalista turco, las enseñas nacionales han vuelto a apoderarse del paisaje cotidiano.
El llamado “Estado profundo”, una nebulosa integrada por antiguos miembros de los servicios de seguridad y de espionaje y por sectores ultranacionalistas y de extrema derecha, estaría actuando, según el líder del HDP, como un “asesino en serie”.
El partido prokurdo HDP difícilmente va poder ser asociado a una alternativa democrática en los comicios del 1 de noviembre por muchos electores.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2015/10/10/actualidad/1444498206_293008.html
