La estupefacción de fuentes cercanas al último caso de maltrato animal es patente.
Una veintena larga de cazadores de Huelva han cortado orejas y rabos a cientos de perros con sus propias navajas, en pleno campo y alejados de un quirófano.
“Mutilaciones tan burdas de orejas y rabos, y sobre todo veterinarios que tapen eso, en los tiempos que estamos, la verdad, sorprende.
La Fiscalía de Huelva confirma que estos casos de maltrato animal presentan carácter “grave”: “Es crueldad sin anestesia, y por ahorrarse el veterinario.
El presidente de los rehaleros rechaza que estas operaciones sean “intervenciones estéticas” y consideran que mutilar las orejas “beneficia a los perros”.
Fuente: http://elpais.com/politica/2016/02/13/actualidad/1455322674_086690.html
