En febrero de 2011, la hija del expresidente Alberto Fujimori, Keiko Fujimori, tenía un 22% de intención de voto, y Ollanta Humala un 12%.
Entonces lideraba los sondeos el expresidente Alejandro Toledo, pero los dos primeros pasaron a la segunda vuelta de las elecciones generales.
“El voto por Guzmán empieza a representar más claramente el antifujimorismo, que buscaba algún canal de expresión desde el inicio de la contienda.
Según el sondeo, un 5% votaría blanco o viciado, y un 7% no precisa su voto.
El aspirante que ocupa la segunda posición, el economista Julio Guzmán, ha escalado a un 18% de intención de voto, aunque en enero —según la misma encuestadora— contaba solo con un 5%.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/02/22/america/1456119394_308619.html
