Puebla y Veracruz parece que compiten en cuál es el estado con mayor número de violaciones a los derechos humanos.
A pesar del terror implantado y de las amenazas abiertas, la gente agredida sigue saliendo a las calles a reclamar sus derechos, como en el resto de México.
Nada de lo que ocurre en esas entidades tiene respuesta ni buen fin.
Para las mujeres en Puebla este mes ha sido fatídico.
Comparten frontera e impunidad.
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2016/02/27/opinion/009o1pol
