Bernie Sanders, aspirante a la candidatura del Partido Demócrata, ha puesto a la desigualdad imperante en Estados Unidos como epicentro de su oferta política.
La población de ese rico país apenas comienza a visualizar la desigualdad imperante como una realidad que le afecta en múltiples dimensiones.
La desigualdad imperante es, precisamente, la causa directa del profundo descontento que afecta a la población en su conjunto, en especial a los trabajadores de las clases medias y de menores ingresos.
Aun ahora, cuando las distintas posturas y discursos electorales ocupan privilegiados sitiales difusivos, la desigualdad es relegada a un ínfimo lugar.
Y no lo ha sido porque su mera formulación fue expulsada del horizonte informativo de los medios.
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2016/03/02/opinion/022a2pol
