La historia de los derechos sociales ha sido azarosa.
El avance de los derechos sociales y de los derechos humanos en general, pasa por preguntarnos por lo que pueden hacer los jueces, no como restricciones aparentemente jurídicas, sino como supuestos aceptados como previos a ellas.
A finales del siglo XIX, parecía imposible considerarlos como derechos frente a la omnipresencia de los derechos de libertad.
Si en nuestros días y generalizadamente no existe un problema mayor en lo que hace al reconocimiento y estatus de los derechos ni de sus medios de protección, ¿dónde radica el problema para lograr el cabal cumplimiento de esos derechos sociales?
Superada esa etapa, se consideró que si bien eran derechos plenos, no había sistemas adecuados para garantizar su protección.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/03/08/mexico/1457474017_478106.html
