Un estudio de Naciones Unidas calcula que las muertes directamente relacionadas con la catástrofe de Chernóbil fueron 49, una cifra que incluye al bombero Víktor Kibenok.
Les preocupa sobrevivir, tanto a los viejos como a los jóvenes, acosados por los recuerdos de los horrores históricos, rodeados de ciudades fantasma, siempre bajo la sombra de la catástrofe.
Aquel experimento de ingeniería humana fracasó, igual que el experimento nuclear de Chernóbil.
Vive en otra ciudad fantasma de la zona de exclusión de Chernóbil, menos conocida que Prípiat, llamada Poliske.
Son gente dura en esta zona, reflexiono al acercarse el final de mi estancia de cinco días en la región de Chernóbil.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2016/03/11/eps/1457722766_979859.html
