Ningún consumo extraordinario: esa cuantía era el resultado de una sanción que Iberdola le había impuesto con la acusación de manipular el contador.
Pérez, como muchos otros consumidores, conoció la sanción por supuesto fraude solo a través de una carta.
Desde la OCU aconsejan que, si las lecturas del contador son regulares y evidencian un consumo normal, se recurra a la vía judicial.
Además, si la cantidad a reclamar no supera los 2.000 euros, no es necesario ni abogado ni procurador.
De acuerdo con la CNMC, las pérdidas relacionadas con este delito alcanzan los 150 millones de euros al año.
Fuente: http://elpais.com/economia/2016/04/07/actualidad/1460029977_842477.html
