Tampoco quiere salarse hablando con la prensa, por lo cual a las conferencias acostumbra mandar a su yerno y auxiliar Rafael García.
Otros están en la tablita: Gustavo Costas, José Cardozo y Miguel Piojo Herrera penden de un hilo.
Boy no sólo se hace el harakiri envenenando el vestidor, también irrespetó al rival.
El Jefe Boy, quien hace un par de semanas acusó de indisciplinado a Jorge Benítez, ahora provocó la ira de Matías Vuoso.
En la recta final la presión muerde, hinca las espuelas en los directores técnicos y los hace perder la categoría de fea forma.
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2016/04/18/opinion/a04o1dep
