Gobierno y oposición empiezan el juego de poder que en Argentina siempre tiene un final incierto.
La votación en el Senado de la ley antidespidos devolvió a Macri a una realidad dura: no tiene ni de lejos el control de las Cámaras.
Uno de los mayores logros de Macri hasta ahora había sido controlar a los sindicatos peronistas, a los que invitó a la Casa Rosada nada más tomar posesión.
Pero dentro, la oposición ha olido debilidad y empieza a unirse, al menos temporalmente, para tratar de crearle problemas al Gobierno.
A partir de ese momento, Macri ha iniciado una cuesta abajo que arrancó cuando anunció una serie de aumentos de tarifas durísimos, de hasta el 700%, y siguió con su aparición en los papeles de Panamá.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/04/28/argentina/1461847844_749905.html
