Ahora los representantes de la oposición afirman con contundencia que no hay las condiciones mínimas para sentarse en la mesa de negociaciones.
Capriles hizo una lectura crítica a la resolución de la OEA del miércoles pasado, en la que se llama a “la reapertura del diálogo”.
Dice que la próxima cita, de haberla, no está concertada, al contrario de lo que asomó Ernesto Samper, Secretario General de Unasur.
Con el pretendido diálogo de habladera de gamelote y toma de fotos, el Gobierno no quiere un acuerdo, sino comprar tiempo.
“Esa es una posición unitaria”, dice Carlos Vecchio desde Estados Unidos para EL PAÍS.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/06/03/america/1464977551_416688.html
