Erdogan, se crió en Estambul, en el barrio de Kashim Pahsa, donde había que pelear para sobrevivir en la calle.
Su sueño declarado siempre ha sido convertirse en el gobernante turco que durante más tiempo ha estado al frente del poder.
Tal vez tampoco Erdogan, un líder más pragmático que ideológico, que siempre ha pretendido anticiparse a los movimientos de sus rivales.
Nadie parecía esperar en Turquía un golpe militar, sin caceroladas previas, ni marchas de la oposición, ni siquiera ruido de sable audible en los cuarteles.
Sus detractores cuestionaban hace poco que pudiera pasar del “seminario” a la facultad, lo que la leyes educativas de su época no autorizaban.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/07/16/actualidad/1468626643_826683.html
