Suele recordarse que sesenta excongresistas de estos últimos años, ¡60!, han pasado por la cárcel por haber explotado a algún hampón.
El pasado 27 de junio el Gobierno les subió el 7,7% a los salarios de los congresistas: de 25’915.435 a 27’929.064 pesos.
Pocos congresistas sostienen un diálogo con sus electores después de “conseguir sus votos”, y lo escribo entre comillas porque es la manera biempensante de decirlo.
Pocos congresistas representan hoy a los ciudadanos.
En el viejo Capitolio Nacional de Colombia, levantado de 1848 a 1926, en la Plaza de Bolívar de Bogotá, como diciendo que aquí era imposible construir sin fracasar un poco, el pasado 14 de junio no se consiguió debatir a fondo una ley que castiga el ausentismo de los congresistas porque no llegaron al debate suficientes congresistas: fin de la columna.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/07/05/colombia/1467677356_981353.html
